El té de China, en China. Plantación en Zhejiang

Por fin llega el día de ir a una plantación. Si bien en el mercado de Shanghái nos han dicho que no es buena época, ya que la recolecta no empieza hasta la primavera, y a mediados de febrero, las plantaciones esperan al calorcito primaveral, y las fábricas se encuentran vacías.

A pesar de ello, conseguimos un contacto, el amigo de un amigo, que a su vez es muy amigo de una familia que posee una pequeña plantación de té, y cuya producción es completamente artesanal. Para ello nos desplazamos a Hangzhou, capital de la provincia de Zhejiang, a unos 175 kilómetros al suroeste de Shanghái.

Nos citamos en la casa de la familia del pequeño productor con Alan, el amigo de mi amigo, y con el pequeño productor, Jian. La casa se encuentra a mitad de camino entre Hangzhou y Longjing, pueblo famoso por su té verde homónimo. Como no podía ser de otra manera nos reciben con una taza del té que produce el propio Jian. Es como ir a un pueblo de Castilla, y que la familia te agasaje con chorizo botagueño hecho por ellos.

 

Se nos debía notar en la cara que estábamos deseando subir a la plantación, y enseguida nos pusimos en camino. Conforme íbamos subiendo ladera arriba, ya estábamos rodeados de plantas de té, pero según nos explicó Jian, cuanto más arriba, mejor es la calidad de las hojas de té.

Gracias a Alan, que hizo de intérprete, le podía hacer todas las preguntas que se me agolpaban en la cabeza a Jian, un sabio que lleva casi 30 años haciendo un té de máxima calidad de manera completamente artesanal, y que representa ya la 4ª generación de productores de té.

Según nos explicó Jian, la producción del té Longjing, asciende solo a 12,5 kg de té por Mu (1 Mu equivale a unos 660 metros cuadrados de terreno). Dado que Jian posee 2 Mu, su producción anual es de apenas 25 kg. No conseguí saber si con esa producción le daba para vivir todo el año.

Para elaborar este té, solamente se recogen los brotes y las dos o tres hojas de alrededor. Por ello resulta tan poca producción y su precio es bastante elevado. Además el proceso es artesanal.

Este té se tuesta nada más recogerse para parar el proceso natural de oxidación de la hoja. El tueste se realiza en una especie de wok gigante, que hoy día suelen ser eléctricos. De esta manera, las hojas se secan completamente.

Este té resulta muy suave, y contrario a lo que pueda parecer, no amarga si lo dejamos largo tiempo. Allí en China, la gente va con las mismas hojas durante todo el día en el termo, al que van añadiendo agua caliente según se les acaba. Otro mito que cae en este viaje.

En resumen, gran día de aprendizaje, lleno de experiencias y emociones.

Todas las fotos de esta entrada son propias excepto la penúltima, la del tueste del té, que está sacada de Wikipedia.
Posteado el 14/10/2015 Cómo Te Encuentras

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